El dilema del Barça en el mercado de enero

Hemos llegado al ecuador de la temporada en la Liga, con seis partidos disputados en la Champions, uno de Copa del Rey en el caso del Barça, además de los encuentros de pretemporada y los compromisos de selecciones. A estas alturas ya podemos evaluar y analizar el rendimiento de cada jugador. En total, en cuatro meses de competición, el FC Barcelona ha disputado 25 partidos, una muestra suficientemente amplia para extraer conclusiones y realizar análisis individuales, colectivos e incluso del trabajo del entrenador.
Con la ventana de enero a las puertas —un mes completo de compraventas y cesiones— se abren las posibilidades de incorporar refuerzos o dar salida a algún jugador, reconstruyendo la plantilla con pequeños retoques. Más allá de valorar el rendimiento de los futbolistas en los minutos disputados, el club debe decidir si conviene seguir confiando en la plantilla actual, teniendo en cuenta los altibajos de algunos jugadores, o si es necesario reforzarse.
El calendario que viene será todavía más exigente: Liga, Champions, Copa del Rey, compromisos de selecciones y la proximidad del Mundial. A todo ello se suman las posibles lesiones, que suelen aumentar a partir de enero por la presión y la exigencia de competir por títulos. En este contexto, cobra sentido el concepto de "prevenir antes que curar".

En el caso de la lesión de Christensen, con una ausencia estimada de entre tres y cinco meses, la dirección deportiva, junto con el entrenador, debe valorar si conviene fichar un central, aunque no fuera titular indiscutible. Personalmente, Andreas me gusta mucho como jugador. Es curioso que con la selección danesa juegue siempre, incluso marque goles y no se lesione, mientras que en el Barça no ha tenido la misma suerte. La baja prolongada de Christensen ya es un problema, pero lo sería aún más si ocurriera algo similar con otro central (esperemos que no), por lo que hay que contemplar todos los escenarios.
No soy muy partidario del mercado de enero, salvo por obligación debido a lesiones graves. Es muy difícil incorporar jugadores de calidad en este periodo, y la adaptación a una plantilla, a un sistema de juego, al entrenador, al club, a la ciudad e incluso al clima requiere tiempo. Rendir de inmediato al máximo nivel es complicado.
Analizar si en el filial hay centrales con garantías para cubrir la ausencia de Christensen, como Mbacke o Álvaro Cortés. Evidentemente, contar con Araújo, que ha demostrado rendir a gran nivel, ser un gran profesional y un excelente compañero. Hansi Flick es experto en gestionar este tipo de situaciones. También hay que tener en cuenta que Koundé puede rendir como central, posición que ha ocupado durante años, lo que permitiría recuperar a Héctor Fort, que se ha adaptado muy rápido al Elche en el lateral derecho y está jugando muy bien. Por otro lado, es obligado destacar que Cubarsí y Gerard Martín han demostrado que se puede confiar en ellos al cien por cien.

Y es que los centrales titulares que juegan en otros grandes clubes, como por ejemplo Bastoni, Guéhi o Schlotterbeck, son prácticamente imposibles de fichar en enero sin pagar un gran traspaso. Además hay que tener en cuenta aspectos como que no haya jugado la Champions para poder contar con él en Europa. Existen opciones como Guéhi (Crystal Palace), Bijol (Leeds) o Jacquet (Rennes), pero un posible interés del Barça suele dispara los precios.
Fichar a un futbolista suplente de otro equipo con pocos minutos es un riesgo, ya que necesitará ganar ritmo competitivo, algo incierto cuando se requiere que su rendimiento sea inmediato. Algo que en el sistema defensivo de Flick, con una línea muy alta, aún exige un mayor tiempo de adaptación. Se tratas de un aspecto distinto al de la mayoría de grandes equipos europeos.
Para mí, la mejor opción sería fichar un central joven, de entre 17 y 20 años —como Abdelhamid (Rennes), Mlacic (Hajduk) o Vuskovic (Hamburgo)—, que están en dinámica de primer equipo, prácticamente titulares y habituales en la sub-21 de sus respectivos países. Son talentos contrastados a nivel técnico, táctico, físico y mental, con buena predisposición para jugar también en el Barça Atlètic si no disponen de suficientes minutos. La transición, en estos casos, sería menos traumática, ya que en enero la exigencia es competir de inmediato, algo que en verano no ocurre de la misma forma porque la adaptación es progresiva.

Insisto en que el mercado de enero es muy complicado y exige decisiones muy meditadas. El scouting del Barça seguro que tiene muy bien analizado el mercado de centrales de todas las edades, lo que facilita el trabajo de la dirección deportiva a partir de informes y vídeos detallados. El club está preparado para cualquier decisión que se tome, de eso no cabe ninguna duda. Por otro lado, la buena noticia es el próximo regreso de Olmo, Gavi y Araújo, que ampliará las opciones en los partidos importantes que vienen. Todo sumará para Hansi Flick.
Feliz Navidad y mucha suerte en 2026, con el deseo especial para los culers de ganar muchos títulos en el año nuevo.
Visca el Barça.