Muere Carles Vilarrubí, exvicepresidente del Barça, a los 71 años

28 dic 2025, 11:10 Ver fuente original
Carles Vilarubí, en un acto del Barça.

Carles Vilarrubí ha fallecido de manera repentina este domingo de madrugada en Barcelona a los 71 años. Figura polifacética y de largo recorrido institucional, Vilarrubí fue vicepresidente del FC Barcelona hasta el 1 de octubre de 2017 y una personalidad muy influyente en ámbitos como el deporte, la política y la comunicación en Catalunya.

Vinculado al Barça desde joven, formó parte del entorno del club también como deportista, con presencia en el equipo de hockey patines, antes de desarrollar una extensa trayectoria como directivo y gestor.

Su etapa como vicepresidente azulgrana coincidió con los mandatos de Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, siendo una de las figuras de peso en la estructura del club hasta que presentó su dimisión por no compartir la decisión del club de disputar el partido de Liga ante la UD Las Palmas en una jornada marcada por la actuación policial durante el referéndum por la independencia de Catalunya.

Más allá del Barça

Vilarrubí tuvo un papel destacado en la construcción institucional del país. Fue uno de los hombres más cercanos a Jordi Pujol y una figura clave en la creación de Convergència i Unió. Durante los gobiernos de Pujol al frente de la Generalitat, participó en la creación de Catalunya Ràdio y ocupó cargos de responsabilidad como director de la 'Entitat de Jocs i Apostes de la Generalitat' de Catalunya.

Asimismo, fue consejero de la Corporación Catalana de Radio y Televisión y formó parte del equipo fundador de RAC1, consolidando su influencia en el ámbito mediático. A lo largo de su trayectoria profesional ocupó puestos de máxima responsabilidad en el ámbito corporativo, entre ellos la presidencia del holding CVC Grupo Consejeros y de la correduría de seguros Willis S&C, así como la presidencia de la 'Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició' desde 2016.

Su papel activo en distintos momentos clave de la vida económica y social de Catalunya fue reconocido en 2015 con la Creu de Sant Jordi, una distinción que puso en valor su capacidad para tender puentes y ejercer siempre un liderazgo de carácter dialogante y constructivo.

Su fallecimiento supone la pérdida de una figura relevante del barcelonismo y de la vida institucional catalana, con una trayectoria marcada por la gestión, el compromiso y la transversalidad entre deporte, política y comunicación.