Jayden, la cara visible de un Barça coral en Gran Canaria

El Barça se despidió de la forma más cruel del XXIX Torneo Internacional LaLiga FC Futures en los cuartos de final, tras caer ante el Valencia en una eliminatoria que se decidió en una desafortunada tanda de penaltis. Un adiós doloroso, sí, pero con la cabeza muy alta y la sensación compartida de haber competido al máximo nivel en una cita que se afrontaba con ilusión.
Más allá del resultado final, el balance del torneo es claramente positivo para el conjunto culé. Así lo transmitió su entrenador, Jordi Pérez, en una charla con SPORT, donde subrayó la satisfacción del cuerpo técnico con el trabajo realizado.
Como no iba a ser de otra manera, los chicos estaban tocados en el momento de la eliminación, pues aterrizaron a la isla con la motivación de levantar un trofeo que se le resiste al club desde 2017. Una reacción que enaltece a un grupo con un gen competitivo admirable.

Y es que, claro, no era un torneo cualquiera. Se trataba de la última experiencia en fútbol 7 para una generación que compite en fútbol 11. Un último baile especial, cargado de ilusión y ambición, que el grupo afrontó con la máxima entrega.
Jayden, la gran sensación
El Barça fue claramente de menos a más. Con apenas un entrenamiento previo en este formato, el cambio de chip se dio en el segundo encuentro de la fase de grupos, en aquel agónico triunfo ante el Sporting CP, decidida por un gol de Jayden Espinal en el último aliento. Un tanto que supuso un chute de adrenalina para los de Jordi Pérez.
Ascenso meteórico, por cierto, del bueno de Jayden. Un delantero con olfato goleador con tremenda potenta, pero también con un repertorio de recursos técnicos notable.

A partir de ahí, el crecimiento fue palpable. En el último compromiso de la fase de grupos, ante el Espanyol en el miniderbi, el Barça firmó un encuentro excelente, practicando un fútbol valiente y asociativo, confirmando las buenas sensaciones y lanzándose definitivamente en el torneo.
En cuartos, frente al Valencia, volvió a mostrar una versión competitiva y superior al conjunto che en muchos tramos de la eliminatoria, pero la fortuna fue esquiva desde los once metros.
Todos a una
Uno de los grandes valores del equipo fue su carácter coral. El Barça fue el conjunto que más rotaciones realizó en todo el torneo, una decisión consciente del técnico para que todos los jugadores se sintieran importantes.
Querían que todos y cada uno de los chicos estuvieran motivados, enchufados y, sobre todo, con confianza. Y se notó sobre el césped, un reflejo inequívoco de los valores que se inculcan en La Masia.
Al final, todos sumaron, independientemente de su rol. Desde Eric bajo palos, pasando por Jan Gomez, Claudio, Jan More, Pep y Mounirou, hasta los capitanes Guillem Balcells y Mario, Denys - un revulsivo de lujo -, Jaume Casanovas - un lateral izquierdo que recuerda a Jordi Alba -, Jayden y el más 'peque', Mauro, guardameta de edad alevín.

Un Barça solidario, comprometido y con una identidad muy marcada que deja una imagen muy positiva en esta LaLiga FC Futures. Un cierre amargo en lo competitivo, pero una experiencia formativa y emocional que esta generación recordará como un paso más en su crecimiento.