Marc Ciria: "Yo voté a Laporta en 2021"

30 dic 2025, 12:05 Ver fuente original

Marc Ciria inició su andadura electoral a la presidencia del Barça un martes. Al día siguiente visitó la redacción de SPORT para charlar sobre el proyecto (Moviment 42) que, a sus 46 años, acaba de poner en marcha, el porqué de su decisión y los orígenes de la misma. Este vecino de Les Corts, socio desde que pudo pagarse el carnet y financiero de profesión, explica su relación con Joan Laporta, sus sentimientos hacia el Barça, la idea que tiene sobre la Grada d'Animació y las razones por las que se ve el mejor candidato posible.

Llega acompañado de Toni Vázquez, uno de los responsables de comunicación de su equipo de campaña. Ciria viste elegante, con traje, camisa blanca y corbata. Es fácil adivinar que da importancia a la imagen que transmite, un respeto por el 'dress code' que en el cara a cara se transforma en cercanía. Se le da bien generar comodidad en su interlocutor, sea quien sea. Se adapta al medio.

"Ayer fue un día especial, una culminación y, a la vez, un inicio. La culminación de mucho trabajo en equipo, con propuestas reales para aportar valor al club, y el inicio de una candidatura a la presidencia del Barça para poder ejecutar soluciones que entendemos que son esenciales que se ejecuten de forma inmediata".

¿Cuándo decidió que quería ser presidente del Barça?

Es un proceso. En 2008 tengo la suerte de conocer al presidente Laporta, Johan (Cruyff), Pep Guardiola… todos esos años en los que vivimos el mejor Barça de la historia, y ahí ya sentía que quería aportar cosas. Por eso en 2015, cuando Laporta me llama para rejuvenecer el área financiera y me dice que quiere alguien de mi perfil, dije que sí. Tenía 36 años e iba a ser el directivo más joven de la historia del club.

Ganó Bartomeu.

A partir de ahí, un poco con el desengaño de estos últimos años, tanto con el mandato de Bartomeu como con este segundo mandato de Laporta, fuímos conformando un equipo con muchas personas que han mostrado su activismo, como Ivan Cabeza, que ya estuvo en las últimas elecciones, Marc Duch, que estuvo con Manifest Blaugrana y ha estado siempre en el entorno… Yo no creo en el liderazgo individual, creo en el multiliderazgo, así es como gestiono mi compañía o a las compañías que me piden asesoramiento: los mejores en cada área.

Marc Ciria, en la redacción de SPORT

Siempre hay un líder.

Quizá mi rol es el de transmitir el mensaje, pero eso fue casi la consecuencia. Creo que la decisión de presentarnos llegó después de presentar soluciones financieras concretas, hacia junio de 2024. Ahí vimos ya que el club no iba a aplicar soluciones presentadas por profesionales contrastados y decidimos que íbamos a seguir con ellas, pero que nos tocaría dar un paso adelante. Y creo que nos toca por generación, por momento de club.

¿Cuándo se rompe la relación con Laporta?

Se deteriora un poco cuando perdemos las elecciones de 2015, faltaron muchas cosas para poder ganar, entre otras dar protagonismo a personas que llegábamos para dar cierto valor. Ahí se generó un poco de desencanto por mi parte. Siempre he sido muy crítico con mi equipo y exigente. Son formas de gobernar distintas, acepto y quiero que mi equipo también sea exigente conmigo, pero debe ser recíproco. Esa forma de gobernar que desde los últimos veinte años, en el que uno manda y los demás aceptan, rige el club, no me hace sentir cómodo. Y eso no quita que en 2021 yo creía que el presidente más votado debía presidir el club. Y cuando Laporta me lo pidió estuve a su lado (durante la formación del aval para formalizar la presidencia y la junta directiva), pero siempre dejándole claro que no iba a formar parte de su equipo directivo. No me sentía cómodo.

Entiendo que votó a Laporta en 2021.

Siempre pensé que el binomio de Laporta, recuperando la parte de carácter y ‘rauxa’ con un equipo ejecutivo de primer nivel, esa fórmula creí que podía funcionar. Así me lo había transmitido, que iba a quedarse en un perfil más institucional e iba a delegar en profesionales la parte ejecutiva. Y evidentemente fui votante de Laporta en 2021.

¿Se arrepiente?

No, porque en ese momento voté lo que creí que era mejor para el club. Y cuando uno vota analizando a las personas… Estábamos con Jaume Giró haciendo campaña con Laporta y es un profesional que había estado más de veinte años en el sector financiero de primer nivel, a Ferran Reverter, director general de una multinacional de primer nivel, Maribel Menéndez en funciones corporativas, una profesional de primer nivel… Gente muy buena, gente capaz de hacer un Barça distinto en el modelo de gobernanza con toda la fuerza, el carisma y el carácter que aportaba Lapaorta. Y veníamos de alguien sin todas esas atribuciones, veníamos de un cementenerio a nivel institucional y necesitábamos recuperarlo.

¿Quién es Marc Ciria?

Marc Ciria es hijo de Les Corts, hijo del passatge Tubella. Crecí entre el Camp Nou y Les Corts, donde mi madre tenía la peluquería, en la calle Vallespir, en el número 42, con Evarist d’Arnús, y es donde pasaba muchas tardes porque mi padre también trabajaba. Las tardes del sábado tenía la esperanza de que llegara mi abuelo o mi padre y golpearan el escaparate. Ahí sabía que iba al Camp Nou. Mi colegio estaba a cien metros, el Duran i Bas y mi vida se circunscribía en ese kilómetro y medio, ahí nací y crecí.

¿Y luego?

Luego tuve la suerte de formarme, y me formé trabajando. Hice distintos trabajos, desde entrenador de fútbol base, donde tenía una pequeña retribución, trabajé en un bar de copas los fines de semana para pagarme la carrera, después en un despacho profesional mientras estudiaba… Siempre me ha gustado formarme para tener la capacidad de poder escoger mi futuro. Y el Barça ha sido lo que me ha motivado muchísimas veces a superarme, ese espíritu disruptivo, esa manera de hacer las cosas. No solo vale el resultado, sino cómo se logra, y no es solo ganar un título, sino lo que ese título representa para ti y para tu familia, esa complicidad que se genera… Lo tengo dentro. Soy hijo de Les Corts y me siento muy ligado al Barça emocionalmente.

Marc Ciria, en la redacción de SPORT

¿Y luego?

En 2012 monté mi empresa, que hoy puedo decir con orgullo que es una de las referentes en Catalunya en gestión de fondos de inversión, de patrimonios finacieros. Me dedico a la preservación y gestión de patrimonios de personas, empresas e instituciones. Con reconocimientos que se han publicado. Y creo que por eso ha llegado el momento de ejercer esa responsabilidad que me hizo llegar de alguna manera hasta aquí y dar el paso adelante.

El presidente del Barça tiene poco tiempo para sus labores. ¿Lo tendría Marc Ciria?

Lo tendría, pero creo que estamos en una equivocación muy importante. Para mí la directiva tiene que tutorizar un plan de negocio y una estrategia, pero es muy importante tener un equipo ejecutivo, que es quien obtiene un salario y tiene que dejarse la piel las 24 horas. Por lo tanto, hay que diferenciar lo que debe hacer un directivo, en muchos casos la representación institucional y tener claro el modelo y la estrategia a largo plazo, del modelo ejecutivo de primer nivel, al que hay que tutorizar y monitorizar. Cuando un directivo hace de ejecutivo y normalmente no cumple los requisitos ni la formación para ese área es cuando las cosas no funcionan. Eso ha pasado demasiado tiempo en el Barça.

Nos hemos adelantado demasiado. ¿Qué recuerdos tiene del Camp Nou?

Tengo recuerdos… No son tanto de fútbol, aunque también, pero recuerdo pasar por debajo del torno continuamente. En casa de mi abuelo, mi madre eran nueve hermanos, con lo que significa. Y mi abuelo tenía un carnet y un asiento. En esa época estaba Fermín en la puerta y me dejaba pasar por debajo, mi abuelo no sé si le daba cinco duros… Y cuando no venían Antonio o Ferran, que estaban sentados cerca, me sentaba a su lado. Y si no encima suyo. Ese es mi gran recuerdo, de darme con la cabeza en el torno.

¿Y futbolero?

Kaiserlautern me pilló con doce años. Ese gol lo vi con mi madre en la cocina, donde teníamos una tele muy pequeña. Mi padre en esos partidos se iba de casa, no podía soportarlo. Y recuerdo abrazarme a mi madre como igual nos hemos abrazado cinco o seis veces en la vida con el gol de Bakero. El Barça ha traccionado a la familia en mi casa, ha sido motor de convivencia y complicidad, y no entendemos la familia sin el Barça. Ese abrazo también ocurrió cuando Djukic falló el famoso penalti que nos dio la Liga. No entiendo mi vida ni la vida de mi familia sin el Barça.

¿Cuándo se hizo socio?

Con mi primer sueldo. Fui y me hice socio del Barça… La parte de socios me viene por mi madre, con mi padre íbamos al campo, pero no era socio. Y yo quería serlo, era un motor en mi vida. Y sentirme propietario. Cuando hacíamos el trayecto con mi abuelo hacia el Camp Nou, años 80, que estaba lleno de banderas… Yo tenía seis o siete años. Y recuerdo que un día me dijo: "Veus això (ves esto)?, pues esto es nuestro". Yo quería sentirme propietario desde un punto de vista del sentimiento.

¿Sigue sintiéndose así?

Sigo sintiéndome responsable de lo que le ocurre a mi club. Siempre digo que mi abuelo o mi padre, que falleció hace año y medio, cuando dentro de espero muchos años me toque a mí, no quiero que me digan qué es lo que hice para que el club acabara en manos de agentes privados, de un fondo de inversión o de un fondo americano. ¿Tú qué hiciste? Yo quiero decirles que lo intenté, que estuve aquí y que si somos capaces de ganar las elecciones y fuimos capaces de preservar el modelo de propiedad… Y si no, que lo intenté, que ejercí la responsabilidad que tenía como socio.

Siempre ha tenido un discurso basado mucho en los números. ¿Con esto basta para ganar las elecciones?

Si esta fuera una empresa industrial y me viniera un propietario, me dijera que le ayudara y me presentara el balance actual del Barça le diría ‘oye, no te puedo ayudar’. Por lo tanto, o hay una parte emocional y pasional que te lleva a enfrentarte a esta situación o no vas. Pero cada vez que estoy con socios y socias creo que cada vez más detectan esta parte emocional que tenemos, tanto yo como el equipo que represento. El binomio entre la pasión, la emoción y la responsabilidad con el talento, la proyección y tener claro cuál es el Barça de presente y de futuro son lo que hoy necesita el club. Y creo que eso representamos nosotros.

La pregunta puede parecer estúpida (y seguramente lo es), pero ¿quién cree que es el mejor candidato?

El mejor candidato es Marc Ciria, con diferencia además, lo que pasa es que quizá nos tengamos que conocer aún más, quizá deba llegar a más socios y socias para que me conozcan, pero no estaría aquí sentado contigo si no tuviera la determinación de que soy el mejor candidato para las próximas elecciones. No tengo ninguna duda.

Marc Ciria, en la redacción de SPORT

Hay dos elecciones, unas antes de las firmas y otras después. ¿Descarta pactar antes de las urnas?

Yo en la vida he aprendido a no descartar nada. En 2015 estuve en la candidatura de Joan Laporta para llevar la parte económica y hoy estoy enfrentándome a un modelo opuesto al que presente él. Mira si cambian las cosas, pero cada vez tengo más claro que el equipo más sólido, con soluciones reales para los problemas que tiene el club, somos nosotros. Y creo en las fusiones naturales. Cuando tú haces un pacto con alguien con fines electorales, no va a salir bien porque el socio y la socia interpretará que vas contra alguien. Y nosotros no, queremos un punto y aparte, un reinicio. Si no hay un pacto natural de sensibilidad, complicidad y proyecto de club, es mejor que no porque el perjudicado va a ser el club. Mira lo que pasó con la generación de 2003, que hizo unos grandes primeros dos, tres años, han acabado demandados, disputas entre ellos, en trincheras… ¿Y quién ha perdido? El Barça. Hay que evitar esa situación.

¿Se ve reflejado en el Laporta de 2003, en el sentido de querer presentar algo nuevo y disruptivo?

Me lo dicen mucho, pero creo que somos bastante distintos porque lo que tengo claro es que estoy aquí porque el equipo que tengo al lado es igual y mejor que yo en áreas específicas. Esa manera de gobernar patriarcal siempre la ha tenido Laporta, lo que ocurre que en los primeros años lo que hacía el equipo era hacer mejor el proyecto, pero cuando no hubo equipo solo quedó él. Y en este segundo mandato solo está él. Creo que soy muy distinto.

Si no gana las elecciones, ¿habrá un segundo intento?

Mi planteamiento es el contrario. La oportunidad que tenemos es ahora. Y además es un pacto también familiar, con mis hijos, a los que he prometido que iré hasta el final, pero si no sale, no os preocupéis porque no voy a estar en el entorno del Barça… No me veo, por como soy no me veo. Y la segunda es que la responsabilidad es ahora porque empiezo a tener, y no es llamar al miedo, sino una realidad clara: si no le damos la vuelta a esto ya serán las últimas elecciones al Barça de socias y socios. O le damos la vuelta de verdad o no vamos a poder cubrir la amenaza económica que estamos sufriendo.

El número de socios, en muy poco tiempo, ha pasado de 133.000 a 145.000. ¿Algo ha hecho bien Laporta?

Yo creo que se ha generado una ilusión deportiva brutal, el primer equipo funciona, tenemos un entrenador de tener al entrenador que tenemos y estamos orgullos, pero quiero que el Barça tenga Fair Play y no esté sin él todo un mandato. Quiero que el Barça tenga un CEO de primer nivel y no estemos sin él, que el Barça sea capaz de hacer frente a sus compromisos financieros, que cuando el entrenador levante la mano y pida una pieza clave para el proyecto deportivo se la podemos dar y no digamos que no porque no tenemos Fair Play. ¿Se he generado ilusión? ¿Se han generado más socios? Bienvenidos sean, esto es el Barça. ¿Esto nos lleva para decir que ha cumplido en su mandato? Es un mandato deficiente y hay que trabajar para cambiar. Pero que siempre digo que aquí no va a haber ni trincheras, ni menosprecios. Agradecidos por todo lo bueno y significando que toca un punto y aparte.

Entiendo, pero ¿cómo se lee este crecimiento en clave electoral?

Sé porque lo decías, sé qué han surgido muchísimas informaciones de que hay siete u ocho mil que se han dado de alta digitalmente, sin pasar por el club… Bueno, a mí lo que me gustaría es que hubiera transparencia, de la que estamos huérfanos durante todo el mandato, que dijeran que estas altas se han hecho así, que están todas certificadas... Que esté todo claro porque si son más altas que la media histórica, ¡y lo son!, deberíamos por lo menos hacer un ejercicio de transparencia, pero se ha denunciado como muchas otras cosas y no hay ninguna respuesta por parte del club.

Los nuevos socios estarán contentos de serlo, otros como los que forman la Grada d’Animació, no. ¿Será un punto clave en las elecciones?

Nada de lo que hagamos en clave electoral funcionará, se debe hacer por responsabilidad. Y no puede ser que la Grada d’Animació esté expulsada de casa. Con 110.00 asientos, quiero la mejor Grada d’Animació de Europa. Y quienes tienen que diseñar esa Grada son los propios grupos, que han respetado todos los requisitos necesarios, con el club. Lo que no puede ser es que la diseñe el club, con requisitos que solo pone el club, con mil asientos y que aún estemos esperando. No nos lo merecemos, pero ocurre igual con el movimiento peñístico, con los socios y socias... La Grada d’Animació será lo que queramos los socios y socias que sea y yo como precandidato quiero que sea la mejor de Europa. Y no lo digo en clave electoral, sino porque así lo siento.