El mensaje de Cannavaro a Puyol en Dubái: "¿Por qué no dices ninguno del Madrid, Carles?"

31 dic 2025, 12:12 Ver fuente original
Fabio Cannavaro, en el World Sports Summit 2025

Carles Puyol, Fabio Cannavaro y Andrés Iniesta fueron tres de los protagonistas de la mesa final del World Sports Summit en Dubái bajo el nombre . "Todo empezó en 2008", recordó, enlazando la Eurocopa con el Mundial de Sudáfrica y el cierre con la Eurocopa de 2012. "No era un equipo de grandes estrellas, sino un grupo de grandísimos jugadores", explicó, subrayando lo que para él fue la clave: “Eso nos ayudó a crear esa química, esa energía entre nosotros, esa creencia de que podíamos ganar”.

Uno de los momentos más divertidos del coloquio fue cuando Puyol recordó los nombres de los componentes de aquella selección y, al no mencionar de inicio a ninguno del Real Madrid, Cannavaro le espetó en tono bromista: "¿Por qué no dices ninguno del Madrid, Carles? El portero también era importante", refiriéndose a Iker Casillas, entre otros.

Puyol insistió en un punto sensible: la convivencia entre jugadores de clubes rivales. "A veces se habla de Barça, Madrid, ciudades… pero en la selección la química era perfecta", dijo. En el vestuario, explicó, no había etiquetas. Había objetivo común. "Trabajábamos para lo mismo", resumió. Y por eso, cuando llegó el momento decisivo, todo fluyó como un bloque compacto.

El excapitán blaugrana llevó la conversación a lo más humano cuando se le preguntó por el instante exacto del pitido final. “Piensas en la familia”, confesó sin dudar. “En la gente que estuvo contigo desde el primer día”.

Para Puyol, ese Mundial no fue solo un título, sino la culminación de una carrera hecha a base de resistencia. “Fue el momento más grande de nuestra vida profesional”, dijo, consciente de que ese tipo de emociones no se repiten.

El recuerdo del gol de Sudáfrica para Iniesta

Después llegó el turno de Andrés Iniesta. El manchego habló desde la emoción contenida, desde un recuerdo que todavía pesa. “Para mí fue un momento increíble”, empezó, antes de matizar: “Un año antes había pasado por muchos problemas personales como la muerte de un amigo como Dani Jarque”. En su caso, explicó, ganar el Mundial fue “mucho más que un momento físico”. Fue un punto de inflexión vital.

Andrés Iniesta celebra el gol que dio el Mundial a España en 2010 con una camiseta dedicada a Dani Jarque

Iniesta confesó que, justo al acabar la final, su primer pensamiento no fue el gol ni la copa. Fue el camino. “Pensé en lo difícil que había sido llegar hasta allí”, relató. En todo lo que había detrás. “Después, claro, piensas en la familia, en los amigos, en la gente que estuvo contigo desde el principio”. Pero el primer impacto fue interior: el alivio de haber superado algo que iba más allá del fútbol.

El autor del gol de la final recordó también lo ajustado que estuvo todo. “Las finales nunca son fáciles”, explicó. “Llegas al final del partido pensando incluso en los penaltis”. Y cuando llegó el momento decisivo, lo definió como “un instante de locura”. Han pasado 15 años, dijo, pero “la sensación es la misma”.