Manolo González y Flick, un encuentro de cordialidad en medio de tanta tensión
No se habla de otra cosa en Barcelona. El derbi entre Espanyol y Barça copa todas las portadas para este sábado 3 de enero, un choque marcado por el buen momento de ambos equipos y la tensión natural de la rivalidad. No obstante, a pesar de ello, Manolo González y Hansi Flick posaron para la tradicional foto previa al choque en el RCDE Stadium.

El encuentro llega en un momento inmejorable para ambos equipos. Los blanquiazules abren el 2026 en una soñada quinta plaza y con las 'V's de victoria copando sus últimos cinco partidos ligueros, incluyendo la siempre titánica visita a San Mamés, el choque más reciente y el que más vuelo da a los de Manolo para soñar con dar el golpe que hace 17 años no dan: vencer al Barça en Liga.
GAVI, 'PRESENTE'
Los de Flick, a su vez, aterrizan en el RCDE Stadium al comando de Primera, con cuatro puntos de ventaja sobre el Madrid -segundo clasificado- y mejorando las sensaciones defensivas gracias a la tarea del ya recuperado Joan García bajo palos.
El guardameta de Sallent, inevitablemente, será también protagonista del choque: su pasado como blanquiazul sella un derbi que tendrá mucha tensión desde antes de comenzar. Sin embargo, la crispación general no se hizo presente en el encuentro entre ambos técnicos, siendo bastante cordiales en la acostumbrada imagen de cada uno con la camiseta de su equipo.

Entrando al campo juntos, ambos técnicos posaron entre sonrisas y buen rollo con un campo que ya se prepara para el derbi: las redes de seguridad están instaladas detrás de ambas porterías. Tal tensión, no obstante, no se sintió entre el gallego y el alemán, quien tras la foto dio la vuelta a la camiseta y lució el dorsal y nombre de 'Gavi'.
Del propio Flick, de hecho, se guarda un recuerdo de respeto tras el derbi de la pasada temporada, cuando el Barça se coronó campeón en el mismo feudo que visitará este sábado. Mientras sus jugadores provocaban a la afición y a futbolistas rivales, el entrenador germano les reprendió su actitud y les ordenó ir a vestuarios para celebrar el título sin burlas al eterno rival, ávido de una victoria que les aupe a la historia para abrir el presente año.